Hernán Libedinsky Moscovich, Fiscal Regional de Aysén
Ayer, tras el lamentable fallecimiento de dos internos en el Centro Penitenciario de Coyhaique, concurrimos al interior de la cárcel para dirigir las diligencias investigativas que permitan esclarecer las causas y circunstancias de este caso.
Tanto en esta ocasión como en otro tipo de situaciones complejas, nos corresponde decretar todas aquellas diligencias que sean necesarias para el esclarecimiento de los hechos, sobre todo en escenarios de mayor complejidad.
Desde un punto de vista criminalístico, el trabajo del sitio del suceso y el peritaje de los registros de las cámaras de seguridad son dos elementos fundamentales en delitos tales como robo, homicidios, ley de tránsito u otros, donde se necesite reconstruir los hechos a fin de dar una certeza a la investigación penal.
Lo señalado ocurre porque nuestro rol es hacer todo lo posible por aclarar un delito con la máxima objetividad y para ello resulta de suma relevancia el trabajo que despliegan organismos especializados como la Brigada de Homicidios y el Laboratorio de Criminalística de la PDI, o la SIP y Labocar de Carabineros, por nombrar a algunos. Su experiencia y formación son vitales a la hora de tomar decisiones en el ámbito jurídico.
Algunas personas estiman que el sitio del suceso "habla", porque es el lugar donde tuvo lugar un hecho delictual o donde es posible encontrar indicios de interés criminalístico. Por ejemplo, en un sitio del suceso se buscan huellas, fluidos, armas de fuego o cortopunzantes o elementos que permitan reconstruir de forma científica cómo ocurrieron los acontecimientos.
Este trabajo debe hacerse con rigurosidad, porque si la escena del crimen se altera o contamina, las pruebas pueden destruirse o perder su validez. Esto implicaría un grave daño a la búsqueda de la verdad porque esas pruebas deben ser presentadas ante los Tribunales de Justicia a fin de que se ponderen las mismas y se forme convicción en los jueces.
Un sitio del suceso también es relevante porque permite a los expertos o peritos plantear hipótesis iniciales sobre la dinámica del delito, la participación de terceros e incluso la posible identidad del autor o autores, así como descartar dicha participación. Es decir, el trabajo científico en los lugares donde ocurren delitos es un complemento necesario para tomar decisiones jurídicas.
En ese sentido, con el avance de la tecnología, la importancia de las cámaras de seguridad es cada vez mayor. Su posibilidad de registro audiovisual hace que se transformen en verdaderos "testigos" de lo que ocurrió, apoyando ineludiblemente el trabajo forense de los peritos de ambas policías.
Las grabaciones aportadas por una cámara proporcionan horarios, secuencia de eventos, vestimentas, placas patentes de vehículos, rutas de escape, entre otros.
Por lo mismo, la conservación de registros es primordial para su posterior levantamiento en lo que llamamos una cadena de custodia, que es el resguardo mediante registros de trazabilidad interna de los movimientos que se realicen en la Fiscalía y las policías.
Finalmente, nuestro llamado también a la comunidad es a colaborar en la conservación de los lugares donde han ocurrido hechos delictuales. No alterar los posibles sitios del suceso, ante la ocurrencia de un delito, brinda mayores oportunidades de esclarecer lo ocurrido y dar validez probatoria a las investigaciones que dirige el Ministerio Público.



















