Redacción, Diario El Divisadero
Una compleja situación laboral atraviesan los trabajadores y trabajadoras portuarios de Puerto Chacabuco y Puerto Aysén, quienes advierten una fuerte disminución en la actividad del principal puerto de la Región y hacen un llamado a las autoridades de Gobierno a retomar las mesas de trabajo que se habían iniciado para buscar alternativas que permitan enfrentar esta crisis.
Georgeth Rubilar, presidenta del Sindicato de Estibadores de Puerto Aysén y directora nacional de los trabajadores portuarios, señaló que la última reunión sostenida con autoridades se realizó durante junio, instancia en la que se habría establecido el compromiso de continuar trabajando en conjunto para buscar mecanismos que permitieran amortiguar la disminución de la actividad laboral.
"De la última reunión que tuvimos, nosotros nos estábamos viendo afectados más o menos en un 60% de trabajo. Ahora, en sí, nosotros ya estamos en un 80% menos de trabajo", afirmó la dirigenta.
Según agregó Rubilar, entre los factores que han incidido en esta caída se encuentra la salida de ruta de un buque de Transmares y la reducción de recaladas de Pesca Chile, operaciones que, de acuerdo con los trabajadores, representaban una fuente importante de actividad no solamente para los estibadores, sino también para trabajadores portuarios, empresas extraportuarias y camioneros.
"Hoy en día estamos con lo mínimo de trabajo y arriesgando que quedemos sin trabajo definitivo. Entonces, no es menor la gran crisis que estamos viviendo el día de hoy", sostuvo.
La trabajadora recordó además la salida de Ultraport de Puerto Chacabuco, empresa que permaneció durante aproximadamente tres décadas en la zona y que, según explicó, terminó dejando sus operaciones debido a la falta de actividad y de empresas que requirieran sus servicios.
A esta situación se suma la postergación de iniciativas que podían significar una mayor actividad para el puerto. Georgeth Rubilar mencionó particularmente las expectativas asociadas al proyecto minero que involucraba a la zona de Chile Chico y que, según les fue informado, recién podría comenzar a reactivarse en un par de años.
Para los trabajadores, la situación adquiere mayor preocupación considerando los proyectos de desarrollo portuario que se preparan para la próxima década.
"De acuerdo a la delegación presidencial regional, hay un proyecto grande para este puerto a diez años, pero si tú te pones a pensar a diez años, no van a existir trabajadores portuarios si quieren traer barcos grandes, de mayor calado, más recaladas, si esto no se enfrenta ahora", advirtió Rubilar.
La dirigenta enfatizó que la falta de actividad ya está generando consecuencias concretas para las familias que dependen de estos empleos. Actualmente, parte de las operaciones se concentra en las recaladas de buques metaleros y en los servicios asociados a ferries, pero estas actividades no serían suficientes para mantener ocupada a la totalidad de los trabajadores. "¿Qué haces tú con el resto de la gente? O sea, nadie vive con 30 mil pesos al mes", manifestó.
Rubilar indicó que existe además un componente familiar relevante, señalando que aproximadamente un 60% de los trabajadores que representa son mujeres y un 40% hombres, muchos de ellos con familias que dependen directamente de estos ingresos. "Lo que está haciendo la gente en este minuto es empezar a emigrar", afirmó, dando cuenta de una de las principales preocupaciones del sector frente a la falta de oportunidades laborales.
Frente a este escenario, los dirigentes portuarios reiteraron su disposición a continuar dialogando con las autoridades y solicitaron que se retomen las conversaciones iniciadas durante los últimos meses.
"Es por eso que hacemos un llamado a las autoridades que se vuelvan a sentar con nosotros. Yo creo que en ningún lado del país van a tener tanta paciencia y van a seguir esperando tanto tiempo sin obtener ningún tipo de respuesta", señaló la presidenta del Sindicato de Estibadores de Puerto Aysén.
La dirigente aseguró que los trabajadores nunca se han cerrado al diálogo y que, por el contrario, se encuentran a la espera de una respuesta que permita retomar las conversaciones y avanzar en medidas concretas. "En ningún momento nos hemos negado de conversar con ellos. Hemos estado esperando que nos devuelvan el llamado para ver de qué forma enfrentamos esta crisis que tenemos hoy en día".
Rubilar valoró también el acercamiento que han tenido algunas empresas de la industria salmonera con los trabajadores. En ese sentido, destacó particularmente a AquaChile y Mowi, entidades que, según indicó, se han acercado para explorar alternativas de apoyo.
Los trabajadores plantean que la situación requiere una respuesta urgente y coordinada, considerando que Puerto Chacabuco constituye una infraestructura estratégica para la región y que su actividad genera empleo directo e indirecto para numerosas familias.





















