Editorial, Redacción El proceso judicial que involucra al senador por Aysén, Miguel Ángel Calisto, continúa avanzando y, con ello, mantiene la atención de una comunidad que observa con interés el desarrollo de una investigación de alta connotación pública. Como corresponde en un Estado de Derecho, será la justicia la encargada de establecer los hechos y determinar las eventuales responsabilidades que puedan existir.
Hasta ahora, el Ministerio Público ha desarrollado una investigación que lo llevó a formalizar al parlamentario por presuntos delitos que hoy son materia de conocimiento de los tribunales. Esa labor forma parte de las atribuciones que la ley entrega al organismo persecutor y debe desarrollarse con independencia, objetividad y pleno respeto por las garantías procesales de todas las personas involucradas.
Al mismo tiempo, toda persona sometida a una investigación tiene derecho a defenderse y a sostener su inocencia mientras no exista una sentencia firme. Ese principio constituye uno de los pilares fundamentales de nuestro sistema judicial y debe ser respetado sin excepciones.
Sin embargo, cuando se trata de autoridades elegidas por la ciudadanía, también existe una dimensión pública que trasciende el ámbito estrictamente judicial. La comunidad espera explicaciones, claridad y disposición para responder a las inquietudes que naturalmente surgen frente a una investigación de esta naturaleza.
En ese contexto, resulta legítimo que los medios regionales busquen conocer la versión del parlamentario y ofrecerle un espacio para exponer su posición frente a los hechos que se investigan. La comunicación con la ciudadanía no debiera limitarse únicamente a los medios de alcance nacional. Quienes representan a una región también tienen una responsabilidad con los habitantes del territorio que los eligió.
Las declaraciones públicas del senador respecto de la investigación forman parte del debate y, como tales, podrán ser valoradas por la opinión pública. No obstante, sería igualmente importante que esa explicación pudiera entregarse directamente a los medios regionales, permitiendo que los ciudadanos de Aysén conozcan de primera fuente su versión de los hechos.
La transparencia no solo se expresa mediante el actuar de las instituciones. También se fortalece cuando las autoridades mantienen una relación abierta con la comunidad y con los medios de comunicación de su propio territorio, especialmente en momentos donde la confianza pública se encuentra tensionada.
La investigación seguirá su curso y serán los tribunales quienes adopten las decisiones que correspondan conforme a derecho. Mientras tanto, la ciudadanía tiene derecho a recibir información completa, equilibrada y proveniente de todas las partes involucradas. Ese es un principio básico de una democracia que aspira a fortalecer la confianza en sus instituciones y en quienes ejercen funciones de representación pública.






















