Columnista, Colaborador La Policía de Investigaciones de Chile (PDI), asumiendo la persecución penal de los delitos sexuales que afecten la vulneración de derechos de sus víctimas, cuenta con 23 Brigadas Investigadoras de Delitos Sexuales a nivel nacional, las que dependen de la Jefatura Nacional de Delitos Contras las Personas, cuya misión fundamental es indagar todas aquellas situaciones que afecten la integridad sexual de las víctimas; lo anterior, es realizado por medio de un proceso de investigación de campo que resguarda en todo momento la integridad y los derechos humanos de las personas afectadas.
En este contexto, la Región de Aysén del General Carlos Ibañez del Campo, cuenta con una Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (BRISEX), emplazada en la comuna de Coyhaique, la que, por medio de sus detectives, se dedica incansablemente a investigar estos hechos, desempeñando de este modo un papel crucial en la búsqueda de verdad para las víctimas, entregando todos los medios de prueba necesarios a los organismos del sistema de justicia penal.
Esta unidad policial está conformada por detectives altamente comprometidos con la integridad de las personas y con una formación especializada en estas materias. Es relevante señalar que su trabajo no implica solo la recolección de pruebas materiales y testimonios, sino también el acompañamiento integral a las víctimas durante el proceso investigativo.
De igual modo, es importante destacar que en la Región de Aysén existe un trabajo mancomunado con el Ministerio Público en la investigación de estos hechos, lo cual ha dejado a la fecha excelentes resultados en materias de persecución penal, lo que ha posibilitado condenar a los imputados de estos graves hechos.
Como Oficiales de la PDI, hacemos el llamado a la comunidad a denunciar estos delitos, por cuanto no solo es un derecho, sino una responsabilidad cívica que contribuye significativamente con la persecución penal y la protección de los derechos fundamentales de las personas.
La denuncia, junto con permitirnos iniciar una investigación inmediata, es el primer paso para la reparación personal y el acceso a los recursos de apoyo que otorga la ley. Además, nos permiten establecer estadísticas precisas que ayudan a comprender la magnitud del problema y a diseñar políticas públicas efectivas para su prevención y tratamiento.
Es relevante señalar que no solo nos limitamos a la investigación de los delitos ya cometidos; sino también a la educación activa en estas temáticas, a través de programas educativos y de sensibilización en escuelas, comunidades y espacios públicos, que les permitan a las personas identificar y denunciar cualquier forma y tipo de delito sexual.
Finalmente, es plausible señalar que la colaboración con las distintas organizaciones públicas y privadas, que participan en estos procesos, permite que las investigaciones sean eficientes y que los responsables de estos crímenes enfrenten la justicia conforme a lo establecido en la ley. Esta colaboración también fortalece la confianza de la comunidad, promoviendo así una cultura de denuncia y empoderamiento frente a este tipo de delitos, asegurando la protección de los derechos de todas las personas, especialmente, niños, niñas y adolescentes.
Comisario Fernando Álvarez Jeldes,
Jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales Coyhaique




















