Orlando Baesler Heger, Arquitecto
Las grandes nevazones que afectan a gran parte de Norteamérica vienen a corroborar un cambio climático cuyo origen enfrasca en discusiones a quienes aseguran que son producto de la acción humana y aquellos que afirman que se trata de procesos cíclicos por los cuales inevitablemente debe atravesar nuestro planeta. Es probable que las dos teorías sean acertadas en mayor o menor grado.
Lo cierto es que el proceso se encuentra en curso y deberemos adaptarnos a vivir con extremos cambios de temperatura, inundaciones y todo tipo de eventos atmosféricos que tendremos que superar para garantizar nuestra sobrevivencia.
Nosotros no estaremos ajenos a este cambio global sin embargo la ocurrencia de movimientos telúricos principalmente, nos ha hecho prepararnos para situaciones catastróficas y de alguna manera pareciera ser que es el hemisferio norte el más afectado por inclemencias climáticas cuyo rigor extremo aún no hemos debido afrontar o ya nos hemos acostumbrado a ello.
Señaló lo anterior al tener la firme convicción de que el mundo está girando desde hace algún tiempo su mirada hacia el sector Sur de nuestra América Latina ya que presenta las condiciones óptimas para la continuidad de una vida más acorde a los tiempos que vienen.
Es así entonces como una colaboración estrecha entre las naciones de nuestro espacio sudamericano es fundamental para cuidar el futuro de las generaciones que nos precederán y ante ello es muy importante conversar con nuestros vecinos de Brasil .Paraguay y Argentina a fin de terminar la construcción de ese anhelado corredor bioceánico que conectará los puertos del Atlántico y el Pacífico mediante una red carretera y ferroviaria gigantesca que nos permitirá generar un desarrollo inimaginable para nuestros países.
Tengo entendido que el presidente Kast y su equipo de trabajo llegarán a Brasil, en donde, sin lugar a dudas, el tema del corredor bioceánico se transformará en un asunto de la mayor importancia.





















