Orlando Baesler Heger, Arquitecto
No resulta sorprendente el enfrentamiento bélico entre Israel, Estados Unidos e Irán ya que muchos antecedentes, actitudes y circunstancias previas hacían suponer que una guerra abierta y manifiesta entre estos sectores se iba a desatar en cualquier momento y que los planes de estos países, tanto de defensa como de ataque estaban preparados con muchos meses de anticipación mediante sofisticados equipos de espionaje e inteligencia.
Irán ha mantenido desde siempre una política de hostilidad clara ante Israel señalando en forma manifiesta que no descansaran hasta "borrar" a Israel del mapa, lo cual han intentado hacer mediante el adiestramiento y apoyo a grupos extremistas como Hamás , Hezbolá, y Huties ,solo por mencionar a los más con conocidos que están permanentemente efectuando ataques e incursiones armadas en contra del estado de Israel. Es así como los israelitas han tomado también una actitud ofensiva bajo el concepto de que la mejor defensa es el ataque.
Estados Unidos por su parte y también muchos países de Europa han considerado que la intención de Irán por enriquecer Uranio para lograr finalmente la posesión de armamento nuclear y utilizarlo contra Israel constituye una amenaza global a la humanidad e intervinieron activamente en esta guerra a fin de eliminar la posibilidad de que una bomba atómica pueda ser utilizada por el gobierno fundamentalista islámico.
Es cierto que muchos países tienen armamento nuclear y en especial las grandes potencias sin embargo todos ellos saben que el primero en utilizar una bomba atómica en contra de un adversario será también el primero en ser destruido por lo cual se ha mantenido un tenso pero seguro equilibrio. El problema del armamento atómico en poder de Irán es que ante el botón rojo que origina el despegue de un misil nuclear Los Ayatolas tienen una mano muy temblorosa.






















