Columnista, Colaborador
Asumir la jefatura de la Urgencia Gineco Obstétrica del Hospital Regional Coyhaique representa un compromiso profundo con la salud, la dignidad y el bienestar de las mujeres que acuden a nosotros en momentos especialmente sensibles de sus vidas porque nuestra labor no solo se centra en la resolución clínica, sino también en el cuidado integral y humanizado que les entregamos a nuestras pacientes.
Por eso, más allá de ser un servicio clínico más dentro de la estructura hospitalaria, la Urgencia Gineco Obstétrica cumple un rol fundamental dentro de la red asistencial aysenina.
Es acá donde atendemos eventos de alta complejidad y sensibilidad para nuestras usuarias. Vemos emergencias relacionadas con el embarazo, el parto, el puerperio, diversas patologías ginecológicas y también a víctimas de violencia sexual que requieren evaluación especializada y resolución oportuna en la que cada minuto y resolución clínica cuenta, pudiendo marcar un antes y un después en la vida de una mujer o de su familia. Es ahí donde nos convertimos en la primera puerta de entrada ante situaciones de dolor, incertidumbre o temor, por lo que entendemos que cada atención implica no solo competencia técnica, sino también contención y respeto, dimensión en la atención que va más allá de lo estrictamente asistencial.
Nuestro funcionamiento se basa en el trabajo coordinado entre matronas, médico de turno, técnicos en enfermería y personal de apoyo, en la que garantizamos atenciones continuas las 24 horas del día, los 365 días del año.
Actualmente contamos con un médico por turno, lo que nos exige optimizar la priorización clínica y fortalecer el trabajo en equipo para mantener tiempos de respuesta adecuados y seguros. Este escenario es un desafío permanente para mejorar nuestros procesos y aumentar nuestra capacidad resolutiva desde una gestión eficiente y colaborativa entre los equipos hospitalarios.
Un aspecto central de nuestro enfoque en la atención es el acompañamiento que les brindamos a nuestras usuarias. Reconocemos el valor que tienen las personas significativas para las mujeres en sus procesos de urgencia obstétrica o ginecológica que, en la medida de lo posible, promovemos el acompañamiento, entendiendo que les contribuye a la disminución de la ansiedad además de fortalecer su experiencia hospitalaria.
Sin embargo, también debemos equilibrar estas prácticas con las condiciones y restricciones físicas para resguardar la privacidad, seguridad y bienestar de todas las pacientes. Nuestro compromiso es avanzar hacia estrategias que permitan compatibilizar ambos aspectos con responsabilidad y respeto.
Para lograrlo, en el corto plazo, estamos trabajando en la optimización de flujos internos, en la revisión de protocolos y en el fortalecimiento que debemos y queremos tener entre los distintos estamentos de nuestro equipo y también del HRC en una mejora continua que es parte de la búsqueda y de la mejoría continua de nuestra cultura organizacional, ajustes de procesos que creemos impactará directamente en la calidad y seguridad de la atención de nuestras usuarias.
A mediano plazo, proyectamos avanzar en el fortalecimiento del equipo médico y en ampliar progresivamente nuestra capacidad resolutiva, que permitirá reducir derivaciones innecesarias y otorgar respuestas más oportunas dentro de la misma unidad. Asimismo, impulsaremos instancias de capacitación continua y desarrollo profesional, consolidando un equipo cohesionado, preparado y orientado a resultados.
Entonces hablar de la Urgencia Gineco Obstétrica es desde una mirada cercana, transparente y enfocada en las usuarias y de nuestros equipos.
Todo esto porque creemos firmemente que la salud de las mujeres es un pilar fundamental de nuestra comunidad, y trabajamos cada día para ofrecer una atención segura, oportuna, humana y con visión de futuro.





















