Redacción, Diario El Divisadero
Villa O'Higgins busca convertirse en un nuevo punto de conexión aérea entre Chile y Argentina. Una iniciativa impulsada por el delegado de la provincia de Capitán Prat, Roberto Recabal, apunta a habilitar el aeródromo de la comuna para recibir vuelos internacionales durante la temporada estival, con el propósito de establecer una conexión directa con El Calafate y atraer visitantes que recorren la Patagonia argentina.
El primer paso será una visita a terreno que se realizará el próximo martes, junto al director regional de Aduanas, Raúl Pizarro. La instancia permitirá evaluar las condiciones del recinto y los requerimientos necesarios para avanzar en la habilitación de operaciones internacionales.
«Esta es una idea que vengo impulsando desde hace varios años, y que hoy queremos comenzar a concretar», señaló Recabal, quien explicó que la propuesta busca aprovechar el flujo de turistas que llega hasta El Calafate y El Chaltén para facilitar su desplazamiento hacia Villa O'Higgins.
Desde el aeródromo, los visitantes podrían continuar sus recorridos hacia distintos sectores de la provincia de Capitán Prat y otros destinos de la Región de Aysén, abriendo nuevas posibilidades para la actividad turística y los servicios asociados.
El delegado destacó que el alcance de la iniciativa va más allá de la comuna. «Estamos hablando de una oportunidad que puede tener un impacto turístico y económico para toda la provincia y la región», afirmó.
Recabal sostuvo que el desafío no consiste únicamente en contar con atractivos naturales, sino también en ofrecer conectividad y servicios que permitan a los turistas llegar, recorrer y disfrutar el territorio. Bajo esa perspectiva, la habilitación del aeródromo podría contribuir a diversificar las vías de acceso a la Patagonia chilena y generar nuevas oportunidades para los emprendimientos locales.
La visita técnica permitirá conocer las condiciones para avanzar en esta propuesta, que busca proyectar a Villa O'Higgins más allá de su condición de localidad ubicada al final de la Carretera Austral. «Queremos que comience a ser reconocida como la puerta de entrada a la Patagonia», planteó finalmente Recabal.



























