Redacción, Diario El Divisadero
La caída de la actividad económica regional encendió las alertas en Aysén. Luego de conocerse el informe del Banco Central que registró una disminución de un 4,2% en el Producto Interno Bruto (PIB) regional durante el segundo trimestre del año, junto a una baja de 2,6% en el consumo de los hogares —el menor registro a nivel nacional—, la senadora Ximena Órdenes Neira planteó la necesidad de fortalecer nuevos sectores productivos, con especial énfasis en el turismo.
Para la parlamentaria, estas cifras reflejan la vulnerabilidad de una economía regional que requiere avanzar hacia una mayor diversificación productiva, con el objetivo de reducir la dependencia de un solo sector y generar mejores condiciones para el empleo y las familias de las diez comunas de Aysén.
"Los datos publicados por el Banco Central nos muestran una dura realidad en Aysén: una caída del -4,2% en el Producto Interno Bruto regional, acompañada por un retroceso de -2,6% en el consumo de los hogares. Esto nos demuestra el impacto directo que tiene la falta de diversificación productiva en los bolsillos de las familias ayseninas. Aysén no puede seguir sujeto a las variaciones de una sola industria", señaló.
La parlamentaria manifestó la necesidad de impulsar el turismo como un motor clave para dinamizar la economía local. "A puertas del lanzamiento de la temporada turística en la Región de Aysén, creo que es fundamental situar al turismo como un foco de gran potencial. Ya hemos visto que la dependencia de un único sector pasa factura a la economía regional y, por lo tanto, hay que realizar todas las acciones necesarias para impulsar otros rubros", señaló.
Asimismo, enfatizó que el fortalecimiento de esta industria requiere una estrategia integral por parte del Estado que vaya más allá de la promoción de atractivos naturales. "En el caso del turismo, por ejemplo, no basta con tener paisajes o destinos ancla reconocidos por los visitantes; se requiere infraestructura habilitante, conectividad efectiva y servicios de calidad que se hagan cargo de las demandas reales de quienes nos visitan", concluyó Órdenes.
La contracción de este segundo trimestre profundiza una tendencia negativa para la economía aysenina, sumándose a la caída de -2,6% registrada en el PIB regional durante el primer trimestre. De igual manera, el descenso sistemático en el consumo de los hogares —explicado principalmente por el menor gasto en alimentos o combustibles— refleja un estancamiento de la actividad local que afecta negativamente el poder adquisitivo de las familias y restringe el dinamismo del comercio local.






















