Actividad Laboral y Capacitación en el Sistema Cerrado

Esta semana comenzó a ejecutarse un curso de "Fabricación y Comercialización de Muebles de Madera" en el Centro de Cumplimiento penitenciario de Coyhaique, iniciativa que beneficiará a 10 personas privadas de libertad y que se financia gracias a los Fondos de Transferencia al Sector Público (TSP) del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence).
Gracias al aporte de Sence son dos los cursos de similares características contratados, el ya mencionado y otro para el Centro de Detención Preventiva de Puerto Aysén que debiese comenzar con su fase lectiva el mes de octubre, una vez finalizado el curso de Coyhaique.
Para llevar adelante las iniciativas de capacitación laboral, que buscan además de entregar conocimiento que les permitan un modo de subsistencia, lo que se persigue es la adquisición de hábitos laborales, pensando en el regreso al medio libre de los beneficiarios. Para ello el curso teórico-práctico constará de 100 horas, además de un subsidio de herramientas que les permita comenzar a trabajar en lo aprendido.
El programa de Capacitación habilitará a sus participantes para contribuir, mediante conocimientos teóricos y manejo de herramientas prácticas en la fabricación y comercialización de muebles de madera, con el fin de brindar habilidades laborales y oportunidades de reinserción social. Este tipo de curso se enfocará en enseñar técnicas de carpintería, diseño de muebles, uso de herramientas, y también conocimientos sobre comercialización y venta de los productos fabricados.
El curso cuenta con cuatro objetivos esenciales, el primero que adquieran habilidades técnicas, hablamos de enseñar a los participantes a trabajar la madera, utilizando herramientas manuales y maquinaria, para crear diversos tipos de muebles; el segundo que desarrollen la capacidad de diseñar muebles funcionales y estéticamente atractivos, considerando las preferencias del mercado y las posibilidades de producción; el tercero es capacitarlos en la promoción, venta y gestión de la producción de muebles, incluyendo aspectos como el marketing, la atención al cliente y la gestión de pedidos; y por último bridarles herramientas para la inserción laboral y el desarrollo de una actividad productiva que contribuya a su autonomía económica y social.
De acuerdo a las orientaciones Técnicas de la Subdirección de Reinserción Social de Gendarmería de Chile, la definición de actividad laboral usada en el sistema penitenciario se ajusta al Código del Trabajo y corresponde a aquella orientada a afianzar hábitos y conductas laborales transversales al desarrollo de un oficio o actividad productiva, que puede desarrollarse de manera dependiente o independiente.
Asimismo, definimos como actividades de formación para el trabajo las que tienen por objeto formar, crear o preservar hábitos laborales y/o sociales en las personas privadas de libertad, reforzando su identidad personal y prosocial. En ese orden de ideas se entenderá por capacitación el proceso destinado a promover, facilitar, fomentar, y desarrollar las aptitudes, habilidades o grados de conocimientos de las personas, con el fin de permitirles mejores oportunidades y condiciones de vida y de trabajo, conforme a la Ley N° 19.518, de 1997 del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, a través de habilitación de las personas recluidas como trabajadores semicalificados o calificados, tarea que llevamos justamente adelante en un trabajo conjunto con el Sence, dependiente de dicho ministerio. Por último quisiera destacar que los beneficiarios del CCP se dividen entre quienes ya se desempeñan en el taller laboral de manera de que puedan mejorar sus conocimientos y por consecuencia sus productos; y otro grupo de personas que buscamos ir perfilando para que comiencen a acceder a espacios laborales de acuerdo a su conducta.