Peter Hartmann, Coordinador Coalición Ciudadana por Aisén Reserva de Vida
Con esto del notable alza de los combustibles petroleros a causa de la guerra de USA e Israel con Irán y la tardía reacción gubernamental en usar el MEPCO, es evidente que en Aisén nos vemos bastante afectados. De ahí las quejas de políticos, reclamos en La Moneda, grito en el cielo de alguna alcaldesa, propuesta de hidroeléctrica, y hasta para algunos viudos recordar mañosamente a HidroAysén.
Por nuestra parte también recordamos. Recordamos que el principal objetivo del Movimiento Social aisenino del 2012 era bajar el precio de combustibles (vale recordar que los pescadores que lideraban eso son muy afectados). Objetivo nunca conseguido y que en definitiva se suponía lo solucionaría la famosa Zona Franca, que si alguna vez llega a ser realidad, dudamos logre servir a este fin. Recordar, el largo trabajo para llegar a una Política Energética de la Región de Aysén del 2018. Este plan al 2050, fue uno de los logros de Patagonia sin Represas y en síntesis: "es un plan participativo orientado a crear una matriz energética sostenible, confiable, equitativa y descentralizada. Busca aprovechar el gran potencial de Energías Renovables No Convencionales (ERNC), como la hidroelectricidad, energía eólica y biomasa, impulsando la eficiencia energética, la calidad del aire y la reducción de costos para los habitantes". Aunque este plan luego casi pasa al olvido, fue recordado a causa de la contaminación de Coyhaique y hubo en los últimos años algunos estudios para tratar de bajarlo a medidas concretas. De hecho, hay también proyectos empresariales en ese sentido, como los eólicos Kosten Aike y Alto Baguales e hidroeléctricos como Don Víctor y Los Maquis. La verdad es que si se conociese más el plan, estudios y proyectos, no habría tanta queja y tal vez algo más de soluciones concretas y consecuentes. De hecho, la propuesta de una central hidroeléctrica de 20 MW que hace actualmente el "Movimiento Aysén una Sola Voz" (que desconocemos quienes son) y que no son los únicos, tiene respuesta en el proyecto eólico de Alto Baguales de 20 MW actualmente en construcción. Claro que esa solución tal vez sirva para el sistema eléctrico central de Aysén, donde se encuentran Coyhaique y Pto. Aisén, ciudades ambas con problema de contaminación por humo. ¿Y qué pasa con el resto de la región? ¿Y qué pasa con los combustibles y transporte a petróleo?
Por eso, vale recordar que la parte norte de la región está conectada con línea eléctrica alimentada por hidroeléctricas desde la Provincia de Palena y en la parte sur hay un sistema eléctrico con generación hidro en Cochrane y al que se agrega la controvertida central Los Maquis (un mal proyecto en lugar en que no debió estar y con escandalosa evaluación ambiental de hechos consumados) cuando había lugares alternativos mejores. Este último sistema, al igual que aquel central, tiene mucho respaldo térmico petrolero. A propósito, aquí también se está evaluando con hechos consumados un aumento de tamaño de la central térmica El Salto (que está en el sector Río Álvarez). Todo indica a que a EDELAYSEN le cuesta disminuir su tremendo parque térmico, o le conviene para mantener la tarifa, esa que hace algún tiempo se logró bajar justamente reemplazando diésel. Y luego, están los habitualmente ninguneados sistemas autónomos, islas eléctricas, donde predominan las centrales diésel, que con la última alza se vuelven en algo insostenible. ¿Es que no hay alternativa? Pues sí, está el caso de la central hidroeléctrica de Pto. Cisnes de EDELAYSEN. Y está el caso de Villa O'Higgins donde el Estado construyó una central hidroeléctrica con un costo similar a un puente mediano y se lo entregó en concesión a EDELAYSEN, y que es un indicador. La minicentral hidroeléctrica municipal de Cta. Tortel también. Esta última, con los años empezó a fallar y quedar corta a la demanda, se intentó un proyecto de otra centralita suplementaria, y por razones que desconocemos, se terminó por adquirir un generador petrolero. ¡Craso error! Acto seguido se instaló Copec en Tortel. Eso al lado del río más caudaloso del país, que estaba bueno para megarepresas, pero además para utilidad de los ribereños. Y en las islas del litoral está claro que existe viento, olas, mareas y corrientes marinas y lo que falta son ingenieros que diseñen soluciones prácticas y autoridades que tomen decisiones sustentables.
Esta alza del petróleo (se anuncian más), más vale nos haga entender de una vez por todas que esta región es muy, demasiado, dependiente de este combustible y es prioritario ingeniar la forma de reemplazarlo urgentemente hasta donde sea posible usando recursos propios. Y no es la única dependencia asociada al petróleo. Hay una gran cantidad de insumos básicos, alimentos incluidos, que provienen de fuera desde grandes distancias. Y las distancias internas también son grandes y costos de transporte altísimos. Costos, que evidentemente afectan también al extractivismo. Ahí hay rubros injustamente subvencionados con exención de impuestos como la industria pesquera y salmonera exportadora, mientras los pescadores artesanales que son los que habitan el litoral van de crisis en crisis.
Finalmente, vale recordar además, que por nuestra parte en 2018 presentamos la Propuesta Ciudadana de Política Energética para Aisén Reserva de Vida, ver: https://www.aisenreservadevida.cl/2018/05/27/propuesta-ciudadana-de-politica-energetica-para-aysen-reserva-de-vida/ la que justamente intenta soluciones de ERNC mas autónomas, en lo cual hemos visto un verdadero boom de generación solar y microcentrales hidroeléctricas. ¡Y da para mucho más aún!




















