Columnista, Colaborador
Este 10 de mayo se cumplieron dos años de la creación de la Brigada Investigadora de Lavado de Activos Coyhaique, lo cual como institución nos llena de orgullo, ya que con ello estamos afianzando nuestro compromiso para combatir el crimen organizado de manera integral, con unidades especializadas y funcionarios capacitados para combatir este delito desde Arica a Punta Arenas.
Durante estos años, hemos desarrollado un trabajo estratégico y colaborativo en la detección de nuevas formas de criminalidad en la zona austral. En este sentido, nuestra misión es clara: tenemos que estar preparados para identificar y enfrentar delitos emergentes que podrían estar asociados al crimen organizado.
Desde la fecha de nuestra creación, hasta el día de hoy, y basados en las investigaciones realizadas que han arrojado resultados éxitos, hemos detectado que el principal desafío que presenta la Región de Aysén en materia de crimen organizado, se relaciona con sus particularidades de conectividad, demografía y desarrollo económico.
La Región de Aysén, históricamente percibida como una zona tranquila, ha estado enfrentando una transformación en sus dinámicas criminales, por tanto, mantener la seguridad que la caracteriza es nuestra prioridad.
Como lo demuestran los resultados de nuestras investigaciones, hemos logrado desarticular una organización criminal dedicada al tráfico de drogas que operaba de manera transregional e incluso internacional. Asimismo, en lo que se refiere al delito de Lavado de Activos, este ha dejado de ser un concepto abstracto para convertirse en una herramienta operativa para los delincuentes, por ejemplo, en una red de tráfico de drogas en las comunas de Coyhaique y Puerto Aysén, el dinero en efectivo proveniente del microtráfico se "atomiza" a través del sistema de "pitufeo", que corresponde a múltiples depósitos de baja cuantía realizados por terceros en Cajas Vecinas para no levantar alertas en la Unidad de Análisis Financiero (UAF), para poder hacer llegar las ganancias a los lideres de la organización de manera limpia, sin levantar sospechas.
Nuestra labor desarrollada en los casos investigados, demuestra que el análisis criminal y la inteligencia policial son clave a la hora de enfrentar a las organizaciones criminales.
Sabemos, por las diversas investigaciones desarrolladas por la Policía de Investigaciones de Chile, que las fronteras y distancias no son una dificultad para que estas bandas operen, tomando como experiencia lo ocurrido en el norte del país, los pasos fronterizos y extensos territorios son vistos como una oportunidad que el crimen organizado puede utilizar para sacar provecho en sus operaciones y asentarse en distintas zonas. En ese sentido, nuestra labor como PDI de la Region de Aysén del General Carlos Ibañez del Campo, está enfocada en combatir este flagelo de manera integral y coordinada con todas las instituciones vinculadas a la seguridad pública para mantener la seguridad y tranquilidad de la Región de Aysén y no ver el Lavado de Activos como un delito "de paso", sino como un proceso de asentamiento patrimonial, ya que no solo se utiliza para tributar hacia otras localidades sino también para que la estructura pueda establecerse en el territorio.
En ese sentido, la respuesta debe ser con una visión interagencial, trabajando de forma coordinada con la Fiscalía, como también con otros servicios públicos, fortaleciendo la labor investigativa como asimismo el control en puertos y fronteras para blindar a la región y mantener la seguridad y tranquilidad que la caracteriza.




















