Redacción, Diario El Divisadero
El fallecimiento del menor Derek Alexander Gutiérrez Cárdenas, de dos años y cuatro meses, ocurrido el pasado 7 de octubre en el Hospital Regional de Coyhaique, puso bajo un severo cuestionamiento la capacidad resolutiva y la coordinación de la red de salud pública en la Región de Aysén. Los hechos se iniciaron entre el 1 y el 2 de octubre, cuando el niño presentó un cuadro de fiebre de hasta 39 °C, vómitos y decaimiento. Para el sábado 3 de octubre, la sintomatología se agudizó con tos intensa y hundimiento de costillas al respirar, por lo que la familia contactó a la Posta Rural de Villa Cerro Castillo, recibiendo como indicación esperar una atención mediante videollamada.
Ante el deterioro del estado de salud de Derek, su madre lo trasladó por sus propios medios el domingo 4 de octubre al Hospital Regional de Coyhaique, donde tras una evaluación pediátrica se diagnosticó un cuadro viral, indicándosele tratamiento farmacológico con amoxicilina e ibuprofeno antes de ser enviado de regreso a su hogar. No obstante, el martes 6 de octubre la familia fue informada en la posta que la revisión de exámenes debía postergarse por falta de box disponible. Durante una evaluación de urgencia posterior en la misma posta, la profesional a cargo no pudo acceder a la ficha del hospital regional debido a que los sistemas informáticos de ambos recintos no estaban conectados. Con una saturación de oxígeno de apenas 84% y compromiso respiratorio severo, Derek fue derivado de urgencia en ambulancia a Coyhaique, ingresando a la Unidad de Tratamiento Intermedio (UTI), donde fue intubado y falleció a las 11:23 horas del miércoles 7 de octubre tras prolongadas maniobras de reanimación.
Movilizaciones del 30 de octubre en Coyhaique
En una segunda intervención pública durante las movilizaciones ante las autoridades sanitarias regional y nacional, Kristel Cárdenas fustigó la falta de resolución del sistema asistencial y la dependencia de las consultas a distancia durante momentos críticos. "A lo que vamos nosotros que no le atendió ningún tens, no la atendió nadie, solamente se pasó a telemedicina, pero una persona del otro lado de un teléfono no le puede tomar la temperatura, no le puede ver si están funcionando sus pulmones, nada de eso. Y lo otro, llegar acá al hospital con él, siendo que venía mal, y mandarlo para la casa", criticó la madre, añadiendo tras reunirse con representantes del Servicio de Salud Aysén (SSA) que no quedaron conformes con las respuestas entregadas. "Lo único que estamos pidiendo son respuestas de qué es lo que pasó legalmente dentro de un hospital donde se supone que uno entrega un niño para que esté bien", enfatizó.
A las críticas se sumó la abuela del menor, Yamilet Rain, quien cuestionó los límites de los diagnósticos remotos en sectores aislados de la Patagonia. "No nos explicamos cómo un doctor detrás de una pantalla pueda decir 'hay que recetarle esto', si no sabe cómo está respirando la persona al otro lado, no sabe si está saturando, no sabe tampoco si tiene fiebre. Porque no creo que a través de la pantalla haga telepatía", aseveró.
La molestia social traspasó Villa Cerro Castillo y llegó hasta Puerto Río Tranquilo, donde diversas organizaciones comunitarias y centros de padres marcharon en respaldo a la familia. La dirigente social Josefina San Juan remarcó la fragilidad de la atención en zonas rurales: "Lo que hicimos fue en solidaridad con Derek, su familia y la comunidad de Cerro Castillo (...) Creemos que lo ocurrido en Villa Cerro Castillo evidencia la urgencia de responder a estas demandas y finalmente las consecuencias que puede tener la falta de atención oportuna. Exigimos atención médica las 24 horas, los siete días de la semana y una descentralización efectiva de la salud".
La respuesta del Servicio de Salud Aysén
Por parte del Ejecutivo, el director del Servicio de Salud Aysén (SSA), Juan Pablo Bravo, abordó públicamente los cuestionamientos hacia la red sanitaria tras el fallecimiento del niño Derek Gutiérrez, asegurando que desde la institución se ha respondido a las inquietudes de la comunidad y de la madre del menor, ofreciéndoles acompañamiento integral y apoyo en materia de salud mental. Respecto a las indagatorias para esclarecer eventuales negligencias médicas o quiebres en la cadena de atención, el directivo remarcó que el proceso se encuentra formalmente en curso y en manos de un ente imparcial ajeno a la región. "La auditoría clínica ya está en proceso... se está haciendo por parte de un ente externo del Servicio de Salud Aysén, por un auditor clínico de Reloncaví, y finalmente eso determinará si hay algún quiebre en el proceso o desde la parte asistencial", puntualizó Bravo, confirmando además que se otorgó una prórroga para la entrega final del informe con el propósito de analizar detenidamente todos los antecedentes clínicos.
Frente al impacto provocado en la zona por el deceso del menor de dos años, la autoridad regional expresó su cercanía con la familia afectada y su disposición a dialogar de manera directa en el territorio. "Empatizo totalmente con ellos. Lamento también la pérdida y el fallecimiento del menor. Por eso, inmediatamente cuando llego me acerco a Cerro Castillo a conversar también con la familia", aseveró Bravo. Ante los reclamos por demoras en la entrega de contención psicológica, el titular del SSA afirmó que revisará personalmente la situación para activar los canales de apoyo requeridos, añadiendo: "Le vamos a dar todo el apoyo por parte de la dirección de servicio y vamos a seguir, y si tengo que ir yo presencialmente a acompañarlos también lo vamos a hacer".
En respuesta a las críticas relativas a las consultas por telemedicina y la falta de cobertura médica continua en recintos rurales, Bravo hizo un llamado a la responsabilidad de los medios para no transmitir inseguridad a la población, argumentando que la red cuenta con los profesionales idóneos para la entrega de prestaciones. La autoridad detalló que existen diversas vías de atención —como la presencial, el hospital digital rural y la salud digital con especialistas a distancia—, explicando que en periodos de alta demanda o contingencia respiratoria se deben adoptar medidas adicionales. Asimismo, expuso la dificultad operativa que genera la ausencia imprevista de personal médico en zonas aisladas: "Cuando tenemos imprevistos de licencias médicas... es muy difícil. No tenemos un staff de médicos que puedan ir a reemplazar una licencia médica que no tenemos prevista o planificada. Por eso estamos trabajando para reforzarlas respondiendo a las realidades locales".
Por otra parte, Juan Pablo Bravo descartó de manera categórica una eventual renuncia a la cabeza de la repartición sanitaria regional, reafirmando su compromiso de gestión al frente del organismo. "Yo continúo en mi cargo. Soy el director de servicio... voy a seguir siendo el director del Servicio de Salud y voy a seguir trabajando 24/7 como lo he hecho hasta ahora". En esa línea, respaldó el trabajo financiero e infraestructural impulsado en la red asistencial, subrayando que la institución alcanza un 100% de ejecución presupuestaria y mantiene un plan estratégico a 10 y 15 años que abarca la normalización del Hospital Regional de Coyhaique, nuevos centros de salud, la incorporación de equipamiento de alta tecnología como tomógrafos axial computarizados (TAC) y la llegada proyectada de médicos especialistas bajo periodo asistencial obligatorio.





















