Redacción, Diario El Divisadero
La muerte de Derek Alexander Gutiérrez Cárdenas, de apenas dos años y cuatro meses, ha generado profunda conmoción en Villa Cerro Castillo, y ha puesto bajo cuestionamiento el funcionamiento de la red pública de salud de la Región de Aysén. Lo que comenzó como un cuadro febril y respiratorio terminó, el pasado 7 de octubre, con el fallecimiento del menor en el Hospital Regional Coyhaique, después de varios días en que su familia buscó atención médica sin obtener, según denuncian, una respuesta acorde con la gravedad de su condición.
Este caso no solo ha provocado dolor sino que también ha instalado preguntas sobre la capacidad de respuesta de los establecimientos rurales de salud, la coordinación de la red de emergencia y la oportunidad con que se adoptan decisiones médicas frente a pacientes pediátricos con síntomas de alarma.
Es por esto que este 13 de octubre, vecinos, familiares y dirigentes sociales se manifestaron pacíficamente frente a la Posta Rural de Villa Cerro Castillo y a la que acudieron autoridades y representantes del Servicio de Salud Aysén. La movilización tuvo un objetivo concreto: exigir explicaciones por lo ocurrido y evitar que otras familias enfrenten una situación similar.
En medio de la manifestación, Kristel Cárdenas, madre del pequeño, cuestionó la atención recibida y expresó el sentido de la movilización.
"Merecemos respuestas, queremos justicia, necesitamos una salud de mejor calidad. Yo no entiendo qué pasó, mi hijo estaba súper sano, lo traje a tiempo a la posta, al Hospital Regional de Coyhaique, donde simplemente no hubo respuestas de nada, ni una atención como mi hijo se merecía. Y por eso estamos aquí hoy, para que esas cosas cambien y que no le pase a otra familia ni a otros niños".
La atención en posta, la telemedicina, urgencia y el fatal desenlace
De acuerdo con el relato entregado por la madre, los primeros síntomas aparecieron entre el 1 y el 2 de octubre, cuando Derek comenzó a presentar escalofríos, vómitos, decaimiento y fiebre de hasta 39 grados. Su condición habría empeorado el sábado 3, con tos intensa y hundimiento de las costillas al respirar, una manifestación que puede indicar dificultad respiratoria y que requiere evaluación clínica oportuna.
Sin embargo, según el testimonio familiar, al contactar a la posta rural se les indicó esperar una evaluación mediante videollamada. La telemedicina constituye una herramienta positiva de apoyo para territorios aislados, especialmente en una región con las particularidades geográficas de Aysén.
No obstante, su utilización no reemplaza la necesidad de una evaluación presencial cuando existen signos de gravedad. Precisamente, una de las constantes campañas que realiza la Seremi de Salud es alertar a cuidadores, madres y padres sobre síntomas que pudieran requerir atención de urgencia.
La abuela del menor, Yamilet Rain, fue especialmente crítica respecto de esta modalidad de atención.
"No nos explicamos cómo un doctor detrás de una pantalla pueda decir 'hay que recetarle esto', si no sabe cómo está respirando la persona al otro lado, no sabe si está saturando, no sabe tampoco si tiene fiebre. Porque no creo que a través de la pantalla haga telepatía".
Ante la persistencia de la fiebre y el deterioro de su hijo, Kristel decidió trasladarlo por sus propios medios hasta el Hospital Regional de Coyhaique el domingo 4 de octubre. Según su relato, allí fue evaluado por pediatría, se le diagnosticó un cuadro viral, se solicitaron exámenes y se indicó tratamiento con medicamentos, entre ellos amoxicilina e ibuprofeno, antes de enviarlo nuevamente a su hogar.
Dos días después, el martes 6 de octubre, la familia habría sido informada desde la posta que la revisión de los exámenes debía postergarse hasta el jueves, debido a la falta de un box disponible.
Otro de los problemas denunciados surgió cuando el menor consiguió finalmente una evaluación de urgencia en la posta. Según la familia, la profesional que lo atendió no pudo acceder a sus antecedentes del Hospital Regional de Coyhaique porque ambos establecimientos utilizaban sistemas informáticos que no habrían estado conectados.
En esa última evaluación, según el relato familiar, Derek presentó una saturación de oxígeno de 84%, junto con signos de compromiso respiratorio severo y alteraciones en la coloración de sus extremidades. Su condición motivó el traslado en ambulancia hacia Coyhaique.
La gravedad del cuadro determinó su ingreso a la Unidad de Tratamiento Intermedio del hospital regional. Posteriormente, su deterioro respiratorio hizo necesaria una intubación. Pese a las maniobras de reanimación, que según el relato se extendieron entre 45 y 50 minutos, el fallecimiento fue constatado a las 11:23 horas del miércoles 7 de octubre.
"Tuvimos que perder un niño para estar aquí"
Margarita Martel, presidenta de la Junta de Vecinos de la localidad, sostuvo que la comunidad ha enfrentado reiteradas dificultades para acceder oportunamente a la atención médica, pese a contar con una profesional de forma permanente.
"Tuvimos que perder un niño para poder estar aquí, pero ya de verdad hace mucho tiempo que todo lo que es salud aquí en esta posta, tan hermosa, tenemos muchas carencias. Entonces, eso no puede seguir ocurriendo aquí en Castillo, porque la gente viene del campo y ella simplemente reagenda las horas; eso tiene que cambiar. Yo creo que lo tiene que haber es un profesional que tenga realmente vocación de servicio".
Yamilet Rain expresó su convicción de que existieron errores que deben ser investigados.
"Queremos que nos den una respuesta a todas las negligencias que tuvieron, porque aquí hubo negligencia al final sí o sí de parte del hospital y también parte de la posta. Con tanto protocolo, tantas cosas que nadie se imaginaba que iba a tener un deceso tan lamentable. Queremos justicia para Derek".
La investigación de este caso también abrió interrogantes respecto de la independencia de los procedimientos administrativos.
Desde el Servicio de Salud Aysén, el subdirector administrativo, Mauricio Cortés, sostuvo que la red regional ha experimentado avances respecto de años anteriores."Señalar también que la red está mejor que hace ya 10 años. Actualmente contamos con UCI pediátrica".
La autoridad comprometió a la familia y a la comunidad en medio de la movilización, una respuesta en un plazo aproximado de dos semanas.
El alcalde de Río Ibáñez, Marcelo Jélvez, también presente en la movilización, respaldó las demandas de la comunidad y subrayó la urgencia de obtener respuestas.
"Como pueden ver es una comunidad que está conmovida, una comunidad que quiere explicaciones y que también, al igual que todos, no queremos que sigan habiendo más Derek en la región de Aysén".
La muerte del menor deja planteadas varias preguntas de fondo que tendrá que esclarecer la institucionalidad sanitaria. Mientras tanto, Kristel Cárdenas, su familia y toda una comunidad seguirán exigiendo justicia.
"No estoy pidiendo que se condene a nadie sin investigar. Estoy pidiendo que se esclarezca lo ocurrido y que, si hubo errores, demoras u omisiones, se asuman las responsabilidades correspondientes".
Sin duda que el caso de Derek ha abierto la necesidad de evaluar y diagnosticar la red en su conjunto, desde el primer contacto en una posta rural hasta los procedimientos de derivación, transporte, recepción y tratamiento hospitalario.
Todo lo anterior es parte de las interrogantes que en 15 días deberán transparentarse, porque tal como clama su madre: "Mi hijo tenía nombre. Se llamaba Derek Alexander Gutiérrez Cárdenas. Tenía dos años, una familia que lo adoraba y toda una vida que apenas estaba comenzando... Derek merece respuestas".
























