Redacción, Diario El Divisadero
La consejera regional Ana María Mora realizó un llamado a las autoridades sectoriales y al nivel central para retomar con urgencia las medidas destinadas a enfrentar la contaminación atmosférica en distintas localidades de la región.
La representante sostuvo que actualmente existe suficiente evidencia técnica para avanzar desde el diagnóstico hacia la ejecución de soluciones. Entre los antecedentes mencionó los registros de las estaciones de monitoreo instaladas por el Ministerio del Medio Ambiente en Cochrane y Puerto Aysén, además del Estudio de Calidad del Aire desarrollado por el Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia, CIEP, en siete localidades de la región.
"Ya tenemos los diagnósticos, con datos ciertos. Ahora necesitamos voluntad política y coordinación entre los sectores para enfocarnos en acciones concretas", afirmó Mora.
La consejera planteó que la información recopilada debe servir como base para conformar una mesa de trabajo encabezada por las autoridades competentes, con participación de los municipios, las comunidades y los organismos relacionados con vivienda, energía, medio ambiente y salud.
Según explicó, el objetivo debe ser impulsar iniciativas de inversión que permitan mejorar la aislación térmica de las viviendas e incorporar sistemas de calefacción menos contaminantes, considerando fuentes de energía renovable que hayan demostrado resultados positivos.
Mora advirtió que ciudades como Cochrane y Puerto Aysén presentan elevados índices de contaminación, pero todavía no cuentan con planes específicos de descontaminación. Por ello, insistió en la necesidad de actuar preventivamente y no esperar una declaración oficial de zona saturada para implementar medidas.
"No podemos esperar que la contaminación siga afectando la salud de las personas, especialmente de niños y adultos mayores, para recién comenzar a actuar", enfatizó.
Los antecedentes expuestos ante las comisiones del Consejo Regional muestran una realidad particularmente preocupante en Cochrane. De acuerdo con el estudio citado por la autoridad, cerca del 98% de las viviendas utilizaría leña, situación que, sumada a una aislación térmica deficiente, contribuye a episodios críticos de material particulado fino MP2,5.
La consejera explicó que reemplazar un calefactor sin mejorar previamente las condiciones térmicas de la vivienda puede resultar insuficiente e incluso aumentar los gastos de las familias.
"No sacamos nada con cambiar el calefactor a leña por otro distinto si las viviendas no están térmicamente aisladas", sostuvo.
Según Mora, una casa con filtraciones requiere un mayor consumo de pellet, electricidad, parafina u otras fuentes de energía, lo que puede llevar a las familias a volver a utilizar leña por ser una alternativa más accesible.
"Necesitamos incentivar sistemas distintos a la leña, pero que no signifiquen un mayor costo para las familias. No podemos seguir observando cómo los niveles de MP2,5 superan las normas durante nuestros inviernos", señaló.
La autoridad regional sostuvo que el Plan de Acción de Calidad del Aire debe transformarse en un programa financiado, ejecutable y con plazos definidos."El Plan de Acción de Calidad del Aire debe pasar de ser una propuesta sobre el papel a un programa financiado y ejecutado con sentido de urgencia", recalcó.
Mora, quien preside la Comisión de Regionalización, Integración Territorial y Medio Ambiente del Consejo Regional, agregó que cualquier política de descontaminación debe incorporar pertinencia territorial.
"La realidad de Cochrane es distinta a la de otras comunas. Necesitamos subsidios que consideren nuestras condiciones geográficas y de aislamiento", indicó.
Asimismo, manifestó la disposición del Consejo Regional para evaluar y aprobar recursos, siempre que los servicios públicos presenten proyectos concretos, correctamente formulados y con plazos que puedan cumplirse.
Finalmente, la consejera reafirmó su compromiso de mantener la calidad del aire como una prioridad en la agenda regional de inversión pública y de fiscalizar el cumplimiento de los acuerdos que se adopten. "La salud de las personas debe ser una prioridad y una preocupación de todos", concluyó.






















