Hernán Libedinsky Moscovich, Fiscal Regional de Aysén
Por estos días, la Fiscalía de Chile conmemora 27 años de existencia, debido a la promulgación un día 15 de octubre de 1999 de la Ley Nº 19.640 o Ley Orgánica Constitucional del Ministerio Público.
A nivel regional, como Fiscalía de Aysén, hemos ido transitando desde la consolidación de lo construido a través de los años hacia una etapa de modernización, innovación y de mayor cercanía con las personas y las instituciones.
Acercándonos ya casi a tres décadas del inicio de la Reforma Procesal Penal, buscamos ser una Fiscalía más cercana, inteligente y preparada para los desafíos del futuro, de la mano de la tecnología y nuestra constante interacción con la comunidad.
Por cierto, no estamos exentos de desafíos, ya que una de las grandes particularidades de Aysén es que la justicia debe llegar a territorios aislados y con dificultades de conectividad. Por lo mismo, valoramos a las personas y el trabajo que despliegan quienes viven en localidades apartadas y coincidimos en la necesidad de acercar la justicia a todos los habitantes de la región.
Los años pasan raudos y para planificar nuestra proyección futura, estamos en plena fase de puesta en marcha de un Plan Estratégico Regional que propone diversas iniciativas para acercar los servicios a las comunidades.
En Aysén, la distancia no puede transformarse en falta de cercanía, no solo física sino emocional. Por lo mismo, para Aysén, el futuro de la Fiscalía será acercar aún más la justicia a las personas, en el lugar donde se encuentren.
Desde la práctica y en las estadísticas, Aysén sigue siendo una de las regiones más seguras del país, pero mantener esa condición exige anticiparse a las nuevas amenazas criminales antes que solo reaccionar frente a ellas.
Por lo mismo, la Fiscalía a nivel país está impulsando una persecución penal más estratégica, especializada y coordinada frente a fenómenos complejos como narcotráfico, organizaciones criminales y delitos transnacionales. Es lo que debemos hacer ahora y en la próxima década.
Ya no basta solo investigar más casos, sino investigarlos mejor, utilizando análisis de datos, inteligencia y nuevas tecnologías, en línea con el Plan Estratégico Institucional del Ministerio Público.
Y el futuro de la persecución penal también depende del trato que logremos dar a las víctimas de delitos. Quienes se ven afectados por este tipo de hechos, deben seguir estando en el centro y por lo mismo, nuestro Plan Estratégico Regional incorpora nuevas formas de llegar a quienes hoy día estamos alcanzando de forma más esporádica o más tarde de lo que quisiéramos.
Debemos acompañar, proteger y escuchar a quienes han sido víctimas de un delito, por lo cual, tenemos especial preocupación por víctimas de violencia intrafamiliar, violencia de género, delitos sexuales y la protección de niños, niñas y adolescentes, en cada lugar de nuestra extensa región.
Si los primeros años estuvieron marcados por la instalación de una nueva institucionalidad, los años venideros de nuestra organización estarán definidos por el desafío de construir una Fiscalía más inteligente, más cercana y más preparada para enfrentar una criminalidad cada vez más compleja.
Paralelamente, en una región donde las distancias son grandes, pero el compromiso de sus equipos también, la meta es que ninguna víctima se sienta sola y que la justicia llegue a todos los rincones de nuestra Patagonia.























