Redacción, Diario El Divisadero
La parlamentaria volvió a manifestar sus críticas a la denominada "Ley de Reconstrucción Nacional", asegurando que representa un millonario beneficio tributario para los grandes capitales sin garantizar crecimiento económico, empleo ni mayores oportunidades para las regiones.
En la antesala de la votación final del proyecto conocido como, Ley de Reconstrucción Nacional, la diputada por Aysén, Andrea Macías Palma, anunció que votará en contra de la iniciativa, afirmando que "esta no es una ley para Chile ni para Aysén, es la ley de los súper ricos".
La parlamentaria cuestionó que el Gobierno haya presentado el debate como una discusión centrada únicamente en porcentajes de impuestos, señalando que el verdadero impacto de la iniciativa es mucho más profundo.
"El Gobierno ha tratado de instalar este proyecto como una gran reforma para el crecimiento económico, pero ha impedido un debate de fondo. Aquí no estamos discutiendo si un impuesto sube o baja unos puntos; estamos hablando de una ley que entrega enormes beneficios a quienes más tienen", sostuvo.
Macías advirtió que el proyecto tendrá un costo fiscal cercano a US$4.500 millones anuales, de los cuales alrededor de US$2.000 millones corresponden a rebajas tributarias para las grandes empresas.
A su juicio, esos recursos podrían destinarse a necesidades urgentes del país y, particularmente, de las regiones.
"Si traducimos esa cifra a la realidad, equivale a construir más de diez hospitales de alta complejidad como el que Aysén espera hace más de diez años. También podrían financiar miles de viviendas, mejorar la conectividad o fortalecer políticas públicas que hoy siguen siendo una deuda con las regiones", afirmó.
La diputada también criticó que los beneficios tributarios contemplados en el proyecto queden asegurados por 25 años, limitando —según señaló— la capacidad de los futuros gobiernos para definir sus prioridades presupuestarias.
"¿A qué familia chilena se le garantiza un beneficio por 25 años? A ninguna. En cambio, muchas familias pasan décadas pagando créditos con intereses altísimos, mientras hoy se pretende asegurar un privilegio tributario para un grupo muy reducido de grandes capitales", cuestionó.
Asimismo, la legisladora sostuvo que la iniciativa, no asegura los resultados que promete, recordando que diversos especialistas e instituciones han advertido que no existe certeza de que la rebaja de impuestos se traduzca en mayor inversión, empleo o crecimiento económico.
"No estoy legislando para el 1% más rico del país. Estoy legislando por Aysén y por Chile. La política pública es la herramienta que permite reducir las brechas territoriales y sociales. Por eso creo que esta es una mala ley y votaré en contra."






















