Editorial, Redacción Ad portas de una celebración tan especial para los chilenos y chilenas como son las Fiestas Patrias, los llamados a disfrutar con responsabilidad vuelven a ocupar un lugar importante. Y no se trata solamente de prevenir accidentes de tránsito o moderar el consumo de alcohol. Cuidarnos también significa tener conductas que no pongan en riesgo la integridad de quienes nos rodean.
Las Fiestas Patrias son una oportunidad para encontrarnos, compartir en familia y recuperar tradiciones que forman parte de nuestra identidad. Los juegos criollos, elevar volantines, jugar al trompo o simplemente disfrutar de una conversación alrededor de la mesa también son parte de esta celebración. A veces, esas actividades quedan relegadas frente al protagonismo del asado y del consumo de alcohol, pero celebrar también es compartir, reencontrarnos y construir buenos recuerdos.
Este llamado no busca decirle a nadie cómo debe festejar ni qué decisiones tomar con su familia. Se trata de recordar que nuestras acciones pueden afectar a otros y que la responsabilidad también es una forma de celebrar. Moderar el consumo de alcohol, evitar conducir después de beber, cuidar la alimentación y estar atentos a quienes puedan necesitar ayuda son decisiones sencillas que pueden marcar una diferencia.
Por eso, la seguridad debe estar presente en estos días. Cuidar a nuestros niños, niñas y adolescentes, estar atentos a nuestros adultos mayores, respetar a las mujeres y prevenir cualquier forma de acoso o violencia son responsabilidades que nos corresponden a todos. Las fiestas no pueden ser una excusa para normalizar conductas que en cualquier otro momento consideraríamos inaceptables.
En Aysén somos una comunidad pequeña y vivimos en un territorio donde las distancias importan. Un accidente en una ruta o una emergencia en una localidad apartada puede tener consecuencias distintas a las que tendría en una ciudad con servicios a pocos minutos. Por eso, la prevención no es un concepto abstracto: en nuestra región puede ser determinante.
Nos encontramos en las calles, en las actividades, en las ramadas y en nuestras propias familias. Esa cercanía nos obliga a ser más conscientes de cómo nos comportamos y de cómo podemos proteger a quienes tenemos al lado. Cada accidente que se puede evitar y cada situación de violencia que se previene también habla de la comunidad que queremos construir.
Que estas Fiestas Patrias sean días de encuentro, alegría y tranquilidad. Que podamos celebrar nuestras tradiciones, disfrutar con quienes queremos y, sobre todo, volver a casa sin tener que lamentar situaciones que pudieron evitarse.
Porque cuidarnos entre todos también es una manera de celebrar Chile.






















