Redacción, Diario El Divisadero
A menos de dos meses del cierre vehicular del Puente Presidente Ibáñez, en Puerto Aysén, el gobierno dio a conocer una serie de medidas destinadas a enfrentar las dificultades que provocará la interrupción del tránsito a partir del 4 de diciembre, respondiendo así a las inquietudes planteadas por vecinos, dirigentes sociales y representantes de distintos sectores de la comunidad.
La falta de información oportuna, las condiciones de las rutas alternativas, el transporte público y el acceso a servicios de salud han sido parte de las principales preocupaciones ciudadanas ante una intervención que se extenderá por aproximadamente ocho meses.
En respuesta a este escenario, la Delegación Presidencial Regional de Aysén presentó los avances del plan denominado "Puerto Aysén se Prepara".
Uno de los puntos que mayor preocupación ha generado entre los habitantes de Puerto Aysén es el estado de las vías que deberán absorber el flujo vehicular durante el cierre.
Según lo informado, el tránsito entre ambas riberas será desviado por el Puente Dun, mientras que la Dirección de Vialidad contempla intervenciones colocando suelo-cemento y sello asfáltico, demarcaciones, señalización preventiva, reductores de velocidad iluminados y la instalación de seis luminarias solares.
A ello se suman trabajos de ensanchamiento y demarcación en las inmediaciones del colegio Santa Teresa, además de gestiones para habilitar una salida alternativa mediante terrenos de la Dirección General de Aeronáutica Civil.
Respecto de Camino Viejo, una de las rutas que concentra mayores solicitudes ciudadanas, se informó que la Delegación Presidencial planteó al Ministerio de Obras Públicas la necesidad de ejecutar mejoras que permitan una circulación más segura.
Sin embargo, la modalidad de intervención todavía debe ser definida por el MOP, considerando que existen obras definitivas proyectadas para fines de 2027. Mientras se resuelve esta situación, la Municipalidad de Aysén continuará desarrollando labores periódicas de conservación.
Semáforos, iluminación y transporte público
Otra de las preocupaciones expresadas por la comunidad apunta a la seguridad vial y al aumento de la circulación por sectores residenciales y vías alternativas.
Entre las medidas anunciadas se consideran aproximadamente 18 mil metros cuadrados de demarcación vial, reforzamiento de la iluminación y nuevos proyectos de semaforización en cruces estratégicos de Puerto Aysén.
Las intersecciones contempladas incluyen Ruta 240 con Avenida Pangal, Ruta 240 con Manuel Rodríguez y Variante Aysén con Ruta X-550. También se evalúa la instalación de un semáforo en Litoral con Variante Aysén.
No obstante, la instalación de estos dispositivos aún está sujeta a procesos técnicos, administrativos y de financiamiento, se proyecta su implementación para febrero o marzo de 2027, pendiente de reconfirmación.
El Ministerio de Transportes prepara la incorporación de cuatro buses subsidiados para conectar ambas riberas, considerando recorridos que permitan acceder al Hospital de Puerto Aysén y al Cesfam.
La propuesta contempla tres salidas por hora en períodos de mayor demanda y dos durante horarios de menor circulación, con tarifas referenciales de $500 para adultos, $170 para estudiantes y $250 para personas mayores. El servicio se encuentra en proceso de licitación.
Luz María Vicuña, delegada Presidencial Regional, enfatizó que "tenemos la responsabilidad de implementar las soluciones, escuchar las inquietudes y responder a las necesidades de la comunidad. Y para que esas medidas funcionen, también necesitamos el compromiso de cada uno de los habitantes de Puerto Aysén. Tenemos por delante un período estimado de ocho meses que exigirá comprensión, responsabilidad y capacidad de adaptación. Estamos convencidos de que, trabajando unidos, con respeto y pensando en el bienestar de toda la comunidad, podremos enfrentar este desafío". Señaló
Salud y emergencias
El acceso oportuno a prestaciones médicas constituye otra de las principales inquietudes de las familias, especialmente por las dificultades de desplazamiento que podrían producirse durante los trabajos.
Para esto el Servicio de Salud Aysén contempla reforzar la atención en ambas riberas, con el objetivo de disminuir los traslados innecesarios y mantener la continuidad de los tratamientos.
En la ribera sur, la sede de la Junta de Vecinos Litoral Austral considera consultas, controles de salud, atención de enfermería, nutrición, toma de muestras, curaciones y apoyo psicosocial, además de entrega de medicamentos para pacientes crónicos y visitas domiciliarias en casos que lo requieran.
En la ribera norte, el plan propone extender la atención del Cesfam hasta la medianoche de lunes a viernes y habilitar prestaciones durante los sábados, de acuerdo con la disponibilidad de equipos y turnos.
También se contempla reforzar la atención de urgencia del Hospital de Puerto Aysén mediante un tercer médico en horarios de mayor demanda, además de mantener cobertura de ambulancias en ambas riberas.
La marcha blanca del plan de salud está programada para el 1 de noviembre, instancia que permitirá evaluar el funcionamiento de las prestaciones y la coordinación de los equipos antes del cierre.
La Delegación Presidencial Regional anunció una nueva jornada de participación ciudadana para el próximo 29 de octubre, a las 17:30 horas, en el patio de luz del Hospital de Puerto Aysén, donde se informarán avances y recibirán nuevas observaciones de la comunidad.
Si bien el plan entrega respuestas a varias de las materias planteadas, todavía existen varias acciones que dependen de licitaciones, evaluaciones técnicas y definiciones administrativas, por lo que su implementación efectiva será un aspecto relevante durante las semanas previas al cierre.
























