La respuesta penal frente a delitos de gravedad


La reciente condena de tres imputados por un delito de secuestro extorsivo ocurrido en Coyhaique, no solo refleja el desenlace de un proceso investigativo y tramitación judicial extensa, sino también un ejemplo concreto de cómo el trabajo coordinado entre la Fiscalía y las policías permite enfrentar en Aysén delitos de alta gravedad.
Este secuestro, un delito que suele asociarse a grandes urbes y redes criminales organizadas, generó impacto en nuestra capital regional en febrero de 2023. Ese hecho, que afectó a un vecino que volvía a la región, dejó en evidencia la capacidad que tienen aquellas personas que optan por el delito para actuar en espacios que suelen percibirse como seguros y tranquilos.
Sin embargo, también nos enseñanza que, aun frente a delitos de esta complejidad, la institucionalidad funciona, las investigaciones avanzan y la justicia logra su objetivo.
El juicio oral que culminó con un veredicto condenatorio contra los tres imputados, todos hermanos, fue el resultado de meses de trabajo investigativo. La Fiscalía Local de Coyhaique, junto a la SIP, Labocar y funcionarios de la Primera Comisaría de Carabineros, desarrolló una labor que combinó la realización de pericias, levantamiento de pruebas y la obtención de testimonios que permitieron sustentar la acusación ante el Tribunal de Juicio Oral en Lo Penal.
Se trató de un juicio donde se logró confirmar la tesis planteada por el Ministerio Público desde el inicio de la causa. La capacidad técnica y profesional de los equipos investigativos para reconstruir lo sucedido y acreditar la participación de los acusados, resultó fundamental.
A lo anterior se sumó el acompañamiento brindado por la Unidad de Atención a Víctimas y Testigos (URAVIT) de la Fiscalía, la que no solo prestó apoyo y orientación a la persona afectada, sino que también facilitó su participación en el proceso judicial. La víctima, además, se querelló en la causa, lo que reafirma la relevancia de que las personas hagan uso de las herramientas legales disponibles.
Este caso, por tanto, nos muestra que los resultados en la investigación penal son fruto de metodologías de trabajo, coordinación interinstitucional y una convicción clara en la búsqueda de justicia.
En comunidades como la nuestra, un secuestro no es un delito más, sino más bien un golpe a la seguridad de todas y todos. La sensación de vulnerabilidad se multiplica y el temor puede instalarse con facilidad.
Las condenas en delitos graves nos muestran que el crimen puede ser enfrentado con éxito. Por lo mismo, mi llamado es a denunciar siempre, ya que una denuncia oportuna es una herramienta clave para iniciar la investigación. Asimismo, mi invitación es a tener confianza en las instituciones.
Aunque los procesos judiciales pueden llegar a ser largos, la experiencia demuestra que -con perseverancia y pruebas-, la justicia llega. La investigación rigurosa, la cooperación entre instituciones y la confianza de la ciudadanía son elementos fundamentales para el funcionamiento de nuestro Estado de Derecho.