Rosa Pesutic Vukasovic, Secretaria de Finanzas Regional Aysén del Partido Comunista de Chile Chile es nuestro país y, por ello, nos hace pensar siempre en positivo respecto a él, además de sentirlo casi como una obligación moral.
Sin discusión lo encontramos bello, único y diverso, con el desierto más árido del mundo, con los campos de hielo y glaciares desperdigados en la Patagonia, con volcanes, lagos, toda una geografía loca que lo embellece. Y los prósperos valles de la zona central producen los mejores vinos del mundo… bueno, quizás no sean los mejores pero son muy buenos.
El amor a la tierra que nos vio nacer, donde nos formamos y creamos lazos de amor y amistad hace que nos sintamos muy unido a ella. Por eso un comentario adverso, un menosprecio a nuestra tierra, nos duele como si nos clavaran un puñal. Ni hablar si alguien quiere arrebatarnos un pedazo de nuestra historia, cultura, memoria.
¡Vender nuestra tierra! Si no tiene precio.
Aunque parece que sí lo tiene, al menos para este gobierno de "patriotas".
Están pensando en vender propiedades del Estado por un valor de US$200 a US$300 millones para restituir fondos soberanos. Son tierras fiscales en poder de Bienes Nacionales, equivalentes a un tercio del Norte y un tercio del Sur.
Si falta dinero "líquido" para enfrentar las adversidades económicas del mundo globalizado se puede combatir seriamente la evasión y la elusión tributaria, disminuyéndola a tal punto que se recuperen los miles de millones de dólares que anualmente se van por esa vía. Los que tienen su dinero en paraísos fiscales deben tributar en Chile, sobre todo Kast, que es Presidente de la República. Anular la Ley de secreto bancario permitiría perseguir el lavado de dinero y la evasión fiscal. Otra medida es NO bajarle el impuesto a los más ricos, para que no sean los más pobres los que deban asumir los costos de los ajustes económicos. Una norma propuesta por el Consejo Fiscal Autónomo es ajustar los gastos fiscales. Subir el sueldo a los asesores del gobierno recién entrando a "su trabajo" es una medida incompatible con la disminución de gastos. Bori? lo fijó en poco más de 6 millones mensuales, Kast rápidamente lo subió a más de 9 millones.
Pinochet y sus Chicago Boys vendieron a precio de oferta los bienes del Estado, empresas como las eléctricas, sanitarias, de comunicaciones, además desmanteló ferrocarriles y se puede seguir enumerando como demolió el país. Ahora, los patriotas republicanos pretenden vender la tierra. Así, nos quedaremos sin nuestras playas, acceso a ríos, campos. Más de alguno se sentirá con la propiedad de decir "salga de mi playa".
De la Parra escribió la obra teatral "Lindo país esquina con vista al mar", una ironía muy bien lograda.
Ahora puede ser una maldita realidad decir "Se vende lindo país esquina con vista al mar".




















