Columnista, Colaborador
Los resultados de la PAES vuelven a poner sobre la mesa una realidad persistente: la desigualdad educativa sigue marcando el destino de miles de estudiantes. En una región como Aysén, donde las distancias y la dispersión territorial son desafíos permanentes, estas brechas se viven con mayor fuerza.
Y que los mejores resultados se concentren sistemáticamente en ciertos establecimientos lamentablemente no es casualidad. Es la expresión de trayectorias educativas desiguales, donde el acceso a apoyos y oportunidades sigue dependiendo del contexto de origen, impactando directamente en el desarrollo de la región.
Desde Enseña Chile acompañamos a comunidades educativas en distintos territorios del país y hemos aprendido que la educación no mejora desde esfuerzos aislados. Los desafíos que revela la PAES requieren acción colectiva, sostenida y articulada entre escuelas, servicios públicos, empresas y organizaciones sociales. Aysén tiene una fortaleza clave en sus comunidades y su capacidad de colaboración. Convertir esa fuerza en impacto educativo es una tarea urgente y compartida.




















