Rosa Pesutic Vukasovic, Secretaria de Finanzas Regional Aysén del Partido Comunista de Chile
La semana ha estado pródiga en comentarios sobre el llamado "Escudo de las Américas", esto a propósito de que el presidente Kast firmó en EE.UU. un documento adhiriendo a sus postulados. Según Kast el compromiso chileno se refiere solamente a una coordinación contra el crimen organizado. Siendo el crimen organizado una lacra para los países tiene sentido unirse para combatirlo e impedir que sus garras se extiendan hacia las instituciones que gobiernan el Estado. Pero, ha trascendido una publicación proveniente del Departamento de Estado de EE.UU. donde se establece que los firmantes de dicho acuerdo se comprometen en áreas sensibles como la militar, la diplomática y la económica. Más aún, el comunicado se titula "Declaración conjunta sobre la defensa de la soberanía hemisférica" y lo firman todos los países excepto México, Brasil y Canadá. Tres grandes que no se arrodillan frente a Trump, sino que defienden su soberanía patria y también la libertad para establecer relaciones comerciales, diplomáticas y de cualquier índole con los países que estimen conveniente.
Chile no se sustrajo al dominio de Trump, por el contrario, entregó a nuestro país para que Trump aplique todas las medidas necesarias para beneficio del suyo, Estados Unidos. Trump no lo ha ocultado nunca, desde el comienzo de su mandato, incluso antes, ha declarado que América es su patio trasero y la requiere alineada a sus intereses para hacer grande a América (léase EEUU) otra vez. Esa es la doctrina Donroe y va escalando en unir todos los cabos para que el botín sea suyo sin mayor oposición. Y allí está disfrutando de TODO el petróleo que produce Venezuela, después de secuestrar a Maduro y contar con el apoyo traidor de Delcy Rodríguez.
Chile es rico en tierras raras, en litio y en cobre y precisamente esos minerales son los que quiere Trump y está establecido, en el compromiso firmado por Kast, que Chile se compromete a salvaguardar las cadenas de suministro de minerales críticos. Más claro: Chile se compromete a entregar acceso privilegiado a esos minerales a EE.UU. O sea, la decisión de a quién se le venden esos minerales no será nuestra, ni pensar en hacer negocios comerciales con China u otro país. El "amarre" es perfecto e involucra todos los aspectos de la economía, no solo lo referido a los minerales.
La firma de Kast también obliga a Chile a invertir recursos en defensa, por ejemplo, la compra de aviones (a EE.UU. obviamente).
Si eso no es pérdida de nuestra soberanía entonces el concepto que maneja este gobierno es muy diferente del que han manejado los anteriores gobiernos y el ciudadano común. Según la RAE la soberanía le otorga a un Estado la capacidad de gobernarse a sí mismo, crear sus propias leyes y tomar decisiones libres en su territorio. Una característica es que no se puede ceder, vender o transferir a otra nación o entidad. Más claro dónde.
Las prioridades de Chile ahora pasan a segundo plano, primero están las del imperio del norte. A ese nivel de sumisión hemos descendido: del "patriotismo" al "entreguismo".






















