Redacción, Diario El Divisadero
Las aves fueron trasladadas en octubre desde el Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces (CRAR), ubicado en la Región Metropolitana, hasta el Parque Nacional Patagonia, en la Región de Aysén, donde fueron liberadas luego de un proceso de aclimatación.
Esta acción es parte de un trabajo público privado de más de 10 años, cuyo objetivo es la conservación del cóndor andino.
Tres jóvenes cóndores andinos vuelan libres por los cielos de la Patagonia, gracias a la liberación realizada ayer en el marco del Proyecto Manku, una iniciativa colaborativa de Fundación Rewilding Chile (FRC), Filantropía Cortes Solari (FCS) y Aves Chile (UNORCH) con su Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces.
Esta acción conjunta permitió la recuperación y traslado de los tres ejemplares desde el Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces (CRAR) de la Región Metropolitana, hasta su nuevo hogar en el Parque Nacional Patagonia. Fue en octubre pasado, cuando arribaron al Parque Nacional Patagonia "Carmen", una hembra nacida en cautiverio en 2023; "Auquinco", un macho rescatado en el sector del mismo nombre en Lago Ranco; y "Farellón" un macho rescatado en la cordillera de la Región Metropolitana. Las aves permanecieron tres meses en proceso de aclimatación antes de ser liberadas en su ambiente natural.
El emocionante momento de la liberación fue presenciado por diversas autoridades y miembros de las comunidades locales de Chile Chico, Cochrane, Villa Cerro Castillo y Puerto Ingeniero Ibáñez, quienes también tuvieron la oportunidad de participar de charlas sobre la especie.
Eduardo Pavez, director de Proyecto Manku explicó: "realizar liberaciones en la Patagonia y en Chile central representa desafíos y oportunidades contrastantes para el equipo del Proyecto y para los cóndores. Estos se ven enfrentados a situaciones muy diferentes en términos de la topografía, de la meteorología, de la oferta de alimento, y de las amenazas que encuentran, todas de origen humano. Por ejemplo, Chile central es un territorio densamente poblado por humanos, en cambio la Patagonia es en gran parte "tierra salvaje", y ello marca una gran diferencia para los cóndores y para la fauna silvestre en general."
Cristián Saucedo, director del programa de Vida Silvestre de Fundación Rewilding Chile, explicó: "Los cóndores desempeñan un papel clave en la naturaleza, son los carroñeros de los Andes, de estos valles y montañas que hoy vemos en el Parque Nacional Patagonia y representan un llamado a la reflexión de nuestra relación con los ecosistemas naturales. Lo que vivimos hoy, no se podría realizar sin la voluntad y el trabajo colaborativo de personas e instituciones, que buscan transformarse en agentes de cambio con estas acciones concretas".
Francisca Cortés Solari, presidenta ejecutiva de Filantropía Cortés Solari, destacó: "La conservación del cóndor andino requiere de evidencia científica. Desde 2019, en el marco del Proyecto Manku, hemos desarrollado un trabajo sistemático de monitoreo satelital de patrones de vuelo y uso del territorio, que nos permite comprender cómo se desplaza el cóndor, qué amenazas enfrenta y dónde se concentran los riesgos críticos para esta especie. Este seguimiento científico de largo plazo es fundamental para tomar decisiones de conservación adecuadas, basadas en datos y no en supuestos. Solo con evidencia sólida es posible diseñar políticas, medidas de protección y estrategias territoriales que realmente contribuyan a la conservación efectiva de esta especie emblemática para Chile y nuestra región".
Cada uno de los tres cóndores liberados porta en sus alas transmisores satelitales y de radio, con el fin de supervisar su adaptación gradual al medio natural y paralelamente recopilar información ecológica sobre la especie.
Sobre el programa
En 2014 se realizó la primera liberación de cóndores en el marco de este trabajo colaborativo. Desde entonces, y considerando los tres que se están liberando ahora, 24 cóndores andinos han surcado los cielos gracias a las acciones del proyecto Manku. Veinte de estos individuos han sido reintroducidos al medio natural con transmisores satelitales, seguimiento que ha permitido verificar que casi todos han logrado insertarse en las poblaciones de cóndores locales, desarrollando desplazamientos que cubren grandes extensiones de territorio chileno y argentino.




















