Columnista, Colaborador
El 2026 es un año clave para el Hospital Regional Coyhaique como principal establecimiento de la red asistencial. En un territorio marcado por su extensión geográfica, condiciones climáticas extremas y brechas históricas en acceso a prestaciones de alta complejidad, cada avance en infraestructura, equipamiento y llegada de nuevos especialistas adquiere un valor estratégico para mejorar nuestras prestaciones y la calidad de vida de los ayseninos.
Uno de los hitos que cobrará más relevancia es el inicio de funciones de la Unidad de Pacientes Críticos Pediátricos, prestación en la que estábamos al debe y que era una sentida necesidad regional. En esta nueva Unidad entregaremos atenciones especializadas a niñas y niños, disminuyendo traslados que son muy complejos y, sobre todo, desgastantes emocional y económicamente para las familias.
A esta muy buena noticia se suma que en estos próximos días iniciarán las obras del Servicio de Angiografía, proyecto largamente esperado que permitirá entregar mejores diagnósticos y fortalecer sustantivamente la capacidad resolutiva del HRC en cardiología, neurocirugía y otras especialidades médicas. Contar con estas prestaciones reducirá traslados extrarregionales, acelerará diagnósticos y tratamientos oportunos en situaciones donde el tiempo es determinante. Para la región, el angiógrafo representa un avance concreto en equidad territorial en salud.
Estamos trabajando también en la promoción de la humanización y del buen trato en cada uno de los servicios que aquí entregamos, abordando como un compromiso institucional, que debe estar presente en nuestra cultura organizacional, para toda la comunidad. Esto permite construir relaciones más justas, empáticas y centradas en las personas.
También muy importante es que ya tenemos los permisos para el inicio de funciones del TAC dental con el que podremos disminuir los tiempos de espera para acceder a exámenes de imagenología complejos, escáner dental y radiografías panorámicas y para ortodoncia, entregando diagnósticos más precisos y tratamientos más seguros para recuperar las sonrisas de nuestra comunidad.
Finalmente, médicos especialistas en cirugía digestiva, de tórax, entre otras especialidades, llegarán a cumplir su Periodo Asistencial Obligatorio. Con ellos buscaremos mejorar el acceso a las atenciones y la continuidad de tratamientos.
Todas estas estrategias están orientadas a mejorar los procesos asistenciales, reforzar el trabajo de los equipos, optimizar el uso de espacios, que sabemos que es limitado, lo que nos permitirá avanzar en poder entregar lo mejor de nosotros.
Enfrentaremos este 2026 con la convicción de que avanzaremos colectivamente en una visión de futuro, con compromiso institucional, con responsabilidad y vocación de servicio.
Cuando el HRC avanza con hechos concretos, gana la ciudadanía. Y en esta región cada paso que reduce brechas y acerca las atenciones de especialidades médicas es una señal clara de que la equidad territorial también se construye desde los establecimientos de salud.
En definitiva, el HRC se fortalece no solo en infraestructura, tecnología y recurso humano, también implica desafíos en formación, en la retención de profesionales, en la coordinación con la red asistencial, en la adaptación y resiliencia permanente a las necesidades de la comunidad.



















