Orlando Baesler Heger, Arquitecto
Tras un fin de semana marcado por las festividades patrias no nos sorprende la gallardía, disciplina y profesionalismo con la cual, nuestras fuerzas armadas rindieron homenaje a las glorias del ejército y en general a nuestro querido Chile, lo cual, al público extranjero causa admiración y palabras de asombro ante un desplazamiento y coordinación militar que no conocen en sus respectivos países.
Es necesario, más allá de elogios y felicitaciones muy merecidas, rescatar tradiciones que habían sido abandonadas e incluso estigmatizadas y me refiero a la presencia en la tribuna oficial de un Presidente de la República realmente posesionado de su cargo, con una postura digna y una actitud de Primer Mandatario a la altura de la majestad del cargo. Por otra parte, la presencia tan necesaria de una Primera Dama vuelve a poner en primer plano los valores de Patria y Familia que tan pisoteados por un progresismo intransigente se han mantenido vigentes en el alma de un pueblo que dejó de creer en quimeras para enfrentar la realidad, por muy dolorosa que esta resulte mientras se produce la recuperación de nuestro país.
El proyecto de recuperación nacional se está realizando de acuerdo a una cuidadosa planificación que por supuesto admite modificaciones y rectificaciones, siempre que se encuentren dentro de un marco de acción y convicción básica de nuestros economistas. el cual señala que :"No podemos gastar más de lo que podemos ganar ni podemos endeudarnos más de lo que podemos pagar" Eso es lo cual la oposición e incluso algunos de nuestros partidarios deben empezar a comprender.
Las acciones bien planificadas deben sostenerse hasta el final para que entreguen los resultados esperados, aunque esto sea doloroso e impopular, ya que las ideas más osadas de la historia de la humanidad, como el descubrimiento de América o la Teoría de la Relatividad , siempre han debido transitar por un largo y tempestuoso camino.






















