Redacción, Diario El Divisadero
La triatleta Vanessa Garrido, representante de la Región de Aysén, obtuvo el segundo lugar de su categoría en el Panamericano Master de Triatlón realizado en Antofagasta, donde enfrentó la distancia olímpica, considerada la prueba más exigente del campeonato.
La deportista compitió en la categoría Máster 40 y más y completó el circuito en tres horas. La prueba contempló 1,5 kilómetros de natación, 40 kilómetros de ciclismo y 10 kilómetros de trote, en una jornada marcada por las altas temperaturas y la exigencia física de las tres disciplinas.
"Fue una experiencia muy emocionante. Llegué con calma, pero también con los nervios propios de haber hecho todo lo posible para prepararme. Al cruzar la meta sentí una mezcla de felicidad y orgullo. Confirmar el segundo lugar fue muy especial, porque detrás de ese resultado hubo muchas horas de entrenamiento, sacrificio y esfuerzo. Representar a la Región de Aysén y subir al podio fue un premio a todo ese trabajo", aseguró Garrido.
La preparación para el campeonato fue intensa y requirió compatibilizar los entrenamientos diarios con su rol de madre y su trabajo como entrenadora de natación. A ello se sumaron las condiciones propias de entrenar en la Región de Aysén, donde el clima y las distancias dificultaron la preparación y elevaron los costos asociados a los traslados para competir. Sin embargo, la deportista destacó que el entorno también contribuyó a fortalecer su resistencia y carácter.
"Entrenar en Aysén tuvo desafíos importantes. Muchas veces el clima no acompañó y las distancias hicieron que viajar para competir fuera más difícil y costoso. Pero también tuvo ventajas, porque vivimos rodeados de una naturaleza increíble que fortaleció el carácter y la resistencia. Entrenar en estas condiciones me convirtió en una deportista más fuerte", afirmó.
El segundo lugar se sumó a su participación durante el primer semestre en el Sudamericano de Aguas Abiertas realizado en Brasil, donde representó a Chile y a la Región de Aysén. La experiencia de competir en condiciones adversas le permitió fortalecer su capacidad de adaptación y enfrentar de buena manera la etapa de natación del Panamericano.
La relación de Garrido con el deporte comenzó a los ocho años, motivada por su madre, quien también fue atleta. Su primera disciplina fue el atletismo y, años más tarde, comenzó a practicar natación. La búsqueda de nuevos desafíos la llevó posteriormente al triatlón, una disciplina que le permitió combinar natación, ciclismo y trote.
Tras subir al podio, la deportista manifestó su intención de continuar preparándose para nuevas competencias nacionales e internacionales, entre ellas el Panamericano de Aguas Abiertas en Argentina.
"A quienes quisieran comenzar les diría que nunca fue tarde. Lo más importante fue dar el primer paso, disfrutar el proceso y creer en uno mismo. Con pasión, disciplina y perseverancia, los sueños sí se pudieron alcanzar. El deporte es vida", concluyó Garrido.





















