Redacción, Diario El Divisadero
Los trabajadores del Centro Comunal de Salud Los Ñires se declararon oficialmente en estado de alerta tras ser notificados de un nuevo traslado de sus instalaciones hacia el edificio Pantanalli. Según explicó el primer director de la Federación Nacional de Profesionales Universitarios de la Salud (Fenpruss) Aysén del Cesfam Doctor Alejandro Gutiérrez, Rodrigo Ramírez, esta reubicación representa el cuarto cambio de dependencias que enfrentan los equipos desde el inicio de los programas comunales. Durante la lectura de una declaración pública, Ramírez afirmó: "Nos encontramos en estado de alerta debido a que recientemente se les comunicó a los funcionarios del Centro Comunal de Salud Los Ñires respecto de su próxima reubicación a un nuevo edificio, situación que se produciría por cuarta vez". Asimismo, sostuvo que el recinto proyectado "no cumple con las condiciones mínimas comprometidas por el director del Servicio de Salud Aysén, de ser un espacio igual o mejor que el actual".
Respecto de las deficiencias del inmueble asignado, el dirigente gremial denunció que la estructura no posee adecuada iluminación ni ventilación natural, además de incumplir los metros cuadrados reglamentarios para la atención médica. Ramírez advirtió que la medida "repite la tónica de los cambios anteriores, en donde hemos observado una reducción progresiva de los metros cuadrados y de espacios destinados a la atención, lo que genera un mayor nivel de hacinamiento para los usuarios y empeora las condiciones laborales de sus trabajadores". Frente a este escenario, recalcó la molestia de los equipos de atención primaria: "No toleraremos seguir siendo trasladados a peores espacios como si fuéramos funcionarios de segunda categoría".
En relación con el impacto operativo, la dirigencia precisó que el traslado afectará a los programas de Salud Mental y sus derivados, Rehabilitación, Más Salud en Comunidad y Más Adulto Mayor Autovalente, los cuales concentran más de 3.500 pacientes en control. Para dar cuenta de la pérdida de espacio, el dirigente ejemplificó: "El programa de rehabilitación exige por norma técnica que su gimnasio sea de 100 m². Hoy día el espacio es de 98 m² compartido por dos duplas y el espacio donde nos quieren mover debería ser de 84 m²". Ante esta reducción de metraje, Ramírez enfatizó que "es responsabilidad de la dirección del servicio buscar los mejores espacios, los espacios más adecuados".
Los usuarios del CCS Los Ñires también señalaron que el espacio actual en el que se encuentran ya les queda pequeño, y que las autoridades deberían ponderar que ellos necesitan desplazarse. Así lo advirtió Carmen Gonzalez, integrante de la agrupación Diamante Austral: "Yo creo que lo que tendrían que considerar en primer lugar, además de las habilidades sociales que uno desarrolla, es que nosotros venimos a hacer ejercicio. Si estuviéramos sentados conversando, a lo mejor el espacio más chico igual nos va a convenir, pero acá este espacio se nos hace chico porque tenemos que movernos, tenemos que desplazarnos".
Finalmente, Rodrigo Ramírez, cuestionó que la salida del Centro Comunal Los Ñires —motivada por destinar el recinto a la unidad de oncología del Hospital Regional— responda a compromisos no concretados por la autoridad sanitaria. En esa línea, recordó las promesas públicas sobre el centro modular oncológico: "Él habló de un proceso de licitación que ya estaba prácticamente listo. Él habló incluso de la constructibilidad y señaló textual (…) que durante este año debería haber estado listo". Finalmente, aclaró que la atención al público no se interrumpirá por el momento, pero advirtió que de no haber soluciones evaluarán "nuevas medidas como por ejemplo el cambio de actividad" o "algo un poquito más radical".






















