Francisco Mardones Pino, Periodista
Un estudio realizado por la Corporación Ciudades con información proporcionada por la Subsecretaría de Prevención del Delito revela que el 13% de las comunas del país aún no cuenta con un plan vigente de seguridad pública.
Los planes comunales de seguridad pública son parte fundamental de la planificación de los municipios en materia de prevención del delito y hechos de violencia. La particularidad es que cada gobierno comunal usa este plan para identificar los problemas prioritarios de su territorio y las estrategias que usará para abordarlos trabajando en conjunto con otras instituciones y la propia comunidad.
Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades, señala que "los Planes Comunales de Seguridad Pública son la hoja de ruta que orienta la acción de los municipios en materia de prevención del delito y coordinación con las instituciones responsables de la seguridad. Contar con estos instrumentos actualizados es una condición básica para responder a los desafíos que enfrenta cada territorio".
Además, desde el organismo advierten que el desafío no es solo contar con un plan vigente, sino que éste incorpore diagnósticos actualizados, participación de la comunidad y estrategias acordes con las nuevas dinámicas delictuales que afectan a cada comuna. "Actualizar periódicamente estos instrumentos permite adaptar las estrategias de prevención a una realidad que cambia constantemente y fortalecer la coordinación entre municipios, policías, servicios públicos y organizaciones locales", añade Andrade.
En cuanto a las cifras regionales, el estudio señala cinco comunas cuentan con un plan de seguridad pública nuevo: Chile Chico, Cisnes, Lago Verde, O'Higgins y Aysén, mientras que Coyhaique cuenta con una actualización de un plan anterior.
El estudio expone la realidad de Aysén que contrasta con la de una región de similares características: Magallanes que cuenta con un plan de seguridad pública para sus once comunas.
Realidad regional: violencia intrafamiliar y consumo de alcohol
Consultados por El Divisadero, desde la comuna de Tortel aclararon que el Plan de Seguridad Pública "está aprobado desde 2025 y se subió al Sistema de Registros de Consejos, Diagnósticos y Planes Comunales (Sirecc) y además fue enviado a la subsecretaría de Prevención del Delito desde ese mismo año".
En tanto, desde la Municipalidad de Cochrane también comentaron que cuentan con un plan aprobado en octubre del año pasado y que proyecta acciones entre 2026 y 2029, gracias a la recopilación de datos concretos sobre estadísticas delictuales en la comuna durante el año 2024.
Dicho plan identifica a la violencia intrafamiliar como la máxima prioridad de seguridad, seguido de lesiones leves, daños y ebriedad y consumo de alcohol en la vía pública.
"En Cochrane venimos trabajando en seguridad desde hace varios años. Nuestro primer Plan Comunal de Seguridad Pública se ejecutó entre 2022 y 2025 y hoy damos continuidad a ese trabajo con este nuevo plan para el período 2026-2029", señala el alcalde Patricio Ulloa, agregando que "lo importante es que no se queda solamente en un diagnóstico, sino que contempla acciones concretas: campañas de prevención, fiscalización, mejoramiento de iluminación y espacios públicos, y nuevos proyectos de cámaras de seguridad".
En ese sentido, el edil de Cochrane destaca que se trabaja en conjunto con Carabineros, otras instituciones y la propia comunidad, "a la espera de la firma de un convenio con la Subsecretaría de Prevención del Delito, que permitirá acceder a una inversión cercana a los $50 millones para la implementación de un proyecto de cámaras de seguridad en distintos puntos de la ciudad de Cochrane" que se sumará a un proyecto ya ejecutado de las mismas características.
Se trata de un plan completo que incorpora otras medidas como un proyecto de iluminación pública financiado por la Subdere que lega a distintos puntos de la comuna, tenencia responsable de mascotas, control de tránsito, fiscalización de patentes comerciales y otras acciones que permiten el despliegue de personal con un objetivo de prevención.
Nuevos situaciones territoriales
Una visión similar es la que tienen desde la municipalidad de O'Higgins. Yaline Riveros, directora de Desarrollo Comunitario y secretaria ejecutiva del Consejo de Seguridad Pública de la Comuna de O'Higgins, señala que el plan comunal está vigente desde 2024 y pone el foco en la prevención. "Nuestra comuna no tiene grandes delitos, pero sí hay elementos que son importantes de abordar y que tienen que ver con las incivilidades. Por un lado, trabajamos nuestro plan con focos asociados a la prevención de la violencia de género, violencia intrafamiliar, la prevención del consumo de alcohol y de drogas, que son como las incivilidades que generalmente te generan el delito propiamente tal".
Sin embargo, el trabajo realizado en conjunto con la comunidad local y profesionales de Servicio País también permitió identificar algunas necesidades particulares del territorio como prioridades a atacar. "La primera que tenemos nosotros tiene que ver con delitos sexuales y abuso sexual. Después tenemos las lesiones leves y después tenemos la VIF de manera transversal. Y aparte se generaron o se identificaron algunos nuevos problemas, que es el comercio ilícito o ambulante en el espacio público; pero en realidad, el que se ve acá es la venta ilícita a través de redes sociales, que eso se ve mucho. También pusimos transversal la violencia escolar, que hemos visto que va en aumento, la violencia de género y el abigeato como también de la ruralidad", especifica Riveros.
En relación a estas particularidades, destaca el trabajo preventivo en conjunto con otras instituciones como el SAG, que verifica los movimientos de animales dentro de los sectores apartados de la comuna y hacia el exterior. "Animal que se mueve debe estar areteado, o a lo menos registrado, y se registran todos los movimientos que se hacen entre predio o desde el interior del lago hacia Bahía Bahamondes, que es donde la gente llega. Y desde ahí salen los animales a la venta, pero ahí lo revisa SAG. Entonces ahí con eso se controla que efectivamente no hayan pasado con animales de un predio a otro, o hayan faenado un animal que no era propio. Donde nos cuesta más es en el sector, el lado terrestre, pero ahí colabora Carabineros".
A lo anterior se suman los patrullajes de personal de Carabineros y dos camionetas municipales que se adquirieron gracias a un financiamiento del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Por otro lado, se realiza un trabajo de prevención situacional en el que trabaja una dupla psicosocial que atiende las situaciones relacionadas a delitos de violencia. "Lo que nos pasó, que para nosotros en realidad es positivo, es que tenemos más denuncias ahora. Entonces pareciera que aumentó, pero en realidad lo que aumentó es la denuncia, no el delito como tal. Pero creemos que eso es positivo, porque permite abordar efectivamente y no se invisibiliza la violencia de género bajo ningún punto de vista", recalca Yaline Riveros.
*Fotografía referencial de archivo






















